Ricardo Anaya quería su “guerra” contra el PRI, pero nunca imaginó que las fracturas que ha causado al interior del PAN le darían la espalda hasta casi llevarlo al sótano de la derrota.
Y es que el “tricolor”, aliado con los senadores panistas contrarios al queretano, decidieron formar una... Ricardo Anaya quería su “guerra” contra el PRI, pero nunca imaginó que las fracturas que ha causado al interior del PAN le darían la espalda hasta casi llevarlo al sótano de la derrota.
Y es que el “tricolor”, aliado con los senadores panistas contrarios al queretano, decidieron formar una alianza para trepar como Presidente de la Mesa Directiva del Senado, en lo que resta de la actual gestión, a Ernesto Cordero Arroyo, el más recalcitrante crítico del dirigente nacional “blanquiazul” –y de quien, incluso, pidió su derrota tras la reciente elección de Gobernadores-, lo que garantizaría al Revolucionario Institucional el pase automático del Procurador General de la República, Raúl Cervantes Andrade a la Fiscalía General de la República, el principal motivo por el que Anaya declaro la “guerra” al PRI.
El ascenso de Cordero como mandamás del Senado, con el apoyo del PRI, permitirá a los calderonistas impulsar a Margarita Zavala rumbo a la postulación a la candidatura para disputar la Presidencia de la República, reduciendo las posibilidades de Ricardo Anaya, quien alguna vez fue aliado del Presidente Enrique Peña Nieto y de los priistas, pero fiel a patología de ser infiel, se fue en contra de quienes lo encumbraron y ahora lo destruyen con las mismas acusaciones que uso en contra de ex gobernadores del “tricolor”: presunta corrupción y enriquecimiento ilícito.
Por lo pronto Cordero, elegido como presidente de la Mesa Directiva del Senado para el próximo periodo de sesiones ordinario que comienza este viernes, cuenta con el respaldo de las bancadas del PRI, PVEM, PT, Morena e, incluso, del PRD –aliado del PAN-, además de los senadores panistas que asistieron al pleno de la Cámara alta -cinco en total-, logrando el respaldo de 77 votos a favor de 82 en total.
Ernesto Cordero ya había presidido la presidencia de la mesa directiva del Senado, en el primer año de esta legislatura, del 31 de agosto de 2012 al 31 de agosto de 2013, mientras que la Junta de Coordinación Política la presidirá el líder de los senadores del PRI, Emilio Gamboa, y el Instituto Belisario Domínguez correspondió al bloque PT-Morena que encabeza Manuel Bartlet.
A las ocho de la noche, Emilio Gamboa Patrón, informó que la fracción parlamentaria que preside votó por unanimidad rechazar la propuesta de la bancada de Acción Nacional de que alguna de las senadoras propuestas pudiera presidir ese órgano de gobierno.
En ese sentido, el tema del futuro Fiscal General de la República y otros igualmente relevantes terminaron por doblar la unidad blanquiazul.
El senador panista Jorge Luis Preciado lamento que “pudo más la cartera que la camiseta”, y espetó que “mientras negociábamos, en otro cuarto se gestaba una traición, (…) no se han dado cuenta que ya no están en el gobierno de Felipe Calderón pero se quieren mantener en el gobierno del PRI, Javier Lozano, Jorge Luis Lavalle, Roberto Gil y Ernesto Cordero”, acusó.
“Lamentable que Lozano regrese de su licencia para ponerse de tapete con el PRI”, atizó y advirtió que se encargará de que no regresen ni asistan a las reuniones de la bancada del PAN en el Senado, pero la respuesta vino de inmediato por parte del senador Javier Lozano. Señaló a Fernando Herrera de encabezar una mala negociación siguiendo la línea de “alguien que tiene intereses personalísimos (...) que se está llevando al PAN entre las patas”.
Sin embargo —sostuvo— yo no vengo a favorecer candidaturas presidenciales ni a obedecer a quien nos pide disciplina ciega desde la hipocresía. Conmigo no cuenten para favorecer candidaturas presidenciales”, dijo en alusión al presidente del PAN, Ricardo Anaya.
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